Emotivo, Kai soltó lentamente a Fritz que aún anonadado lo miró directo a los ojos. —¿Que haces? —Lo que debí hacer hace mucho tiempo—dijo con el corazón tan palpitante que pensó que se le saldría del pecho. —Esto no esta bien... —Y ¿cuando va a estar bien Fritz? nunca será bien visto para la sociedad. —Ni para la sociedad ni para nosotros mismos. Entiendelo no puedo, no podemos. —¿Por qué? explicamelo. —Estoy comprometido, ya tu lo sabes. Kai sonrió. —No sientes nada por esa mujer. —No es momento de hablar de esto. No siento nada por ti, y nunca lo sentiré, entiendelo. Es enfermizo todo esto. Eres un prisionero Kai y te comportarás como tal—los disparos continuaron por toda la noche. Fritz dejó a Kai en el calabozo mientras que él salió a inspeccionar después que toda la balac

