Narra Paula A la mañana siguiente, Carli y yo nos levantamos temprano para hacer panqueques antes de que comiencen nuestras lecciones. Lo hacemos de vez en cuando. En parte porque Rose ya no es tan joven y cargarla con tantas responsabilidades no es justo. —Me gustan los panqueques—dice Carli mientras sigo dándole la vuelta al que está en la estufa. Carli se ve bien y vigorosa esta mañana. Sin embargo, Bastian insistió en llamar al médico de familia. El médico debería llegar a media mañana. —A mí también me encantan los panqueques. Ambas estamos en pijama. Me las arreglé para peinarme y lucir un poco presentable. —Si pudiera elegir, comería panqueques todos los días por el resto de mi vida. —Yo también lo decía cuando era joven —me río—. Pero con ositos de goma. Ahora ni siquiera so

