Sujete la mano de Giselle mirándola preocupada ¿Cómo me encontró? ¿Nos siguió? ¡Maldición si mi jefe se entera me mata! Relamo mis labios dejando la copa en la mesita frente a nosotras y me giro a hacia él sonriendo pero borre mi sonrisa al verlo tan serio. -¿Por qué no puedo estar aquí? –cuestione tratando de sonar tranquila. –no estoy haciendo nada malo, tengo entendido que me vas a proteger más no prohibir salir. -No haga las cosas más difíciles...el señor Hendriks me pidió que la llevará con él en cuanto la encuentre. –dijo mirándome serio y fruncí mi ceño mirando a las chicas. -Oh vamos puedes esperar un poco más, imagina que nos sigues buscando en el casino mientras estás sentado en tu auto. –le dijo Giselle pero él solo la miro levantando una ceja. –por favor...estamos haciend

