Movía mi pie nerviosa al ver la hora en el reloj de la pared, faltaban unos minutos para que mi jefe saliera de su oficina, me levanté de la silla guardando algunas carpetas que deje apropósito para hacer tiempo y al escuchar la puerta abrirse revise las carpetas cómo si buscará algo importante. -Señorita Asterine, es hora de irnos el guardaespaldas ya nos está esperando afuera. –dijo cerca de mí pero no quería verlo. – ¿Está todo bien? En serio lamento hacer esto pero es la única manera de protegerla. -Solo estoy buscando una carpeta que falta. –cerré la gaveta y me gire mirándolo. –joven Hendriks, no lo tome a mal pero en el trabajo solo quiero hablar de trabajo con usted. –murmuré acercándome a tomar mi bolso dejándolo sobre mi hombro. –solo iré a darle algo a la profesora de educac

