Cuando la mudanza llegó subieron todas mis cosas a mi nueva habitación, he de admitir que es mucho más grande que la que tenía, la cama es súper cómoda, tiene una vista hermosa hacia el jardín trasero, además el señor Hendriks nos dijo que podíamos remodelarla cómo quisiéramos. Empecé a desempacar para matar el tiempo hasta que mi papá se fuera a trabajar, hoy le toca ir de noche así que es mi oportunidad de comenzar con el plan y no quiero salir a comer, no quiero verle su carota de arrogante, odio que mi cuerpo reaccione a lo más mínimo que él hace. Ya casi eran las diez de la noche así que me cambie de ropa más cómoda, unas mallas deportivas negras, blusa de manga larga, tenis y salí de la habitación alcanzando a mi papá en el pasillo explicándole que tenía que salir sin que el gruñón

