CAPÍTULO TREINTA Y SEIS

1597 Palabras

KABIL —¿Cómo sigue? —le pregunta Ana al tipo que no deja de mirarla, actuando como si de verdad le importara su maldito trabajo. Ella no se da cuenta de nada, porque está demasiado preocupada por la rubia loca que ahora tiene un color más azul que al principio, si llegamos en menos de tres minutos, se puede salvar. —Ella está bien —se limita a responder el idiota. El hijo de puta se atreve a mirarle los pechos a mi chica, cuando ella se inclina para revisar que su prima siga respirando. —¿Se te perdió algo en el escote de mi mujer? —expreso con voz destilante y venenosa. Su compañero le da un codazo, este aparta la mirada de lo que es mío y Ana frunce el ceño, volteando a verme. Coloco mi mano sobre su pierna, marcando mi jodido territorio. Ella se tensa, solo me mira un segundo y vu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR