CAPÍTULO DOCE

3090 Palabras

ANA La sangre mancha mis manos, las voces de mi prima y mi padre son inconexas, lejanas; algo se quiebra dentro de mí, algo que nunca más volverá. Las lágrimas brotan de mis ojos, se resbalan por mis mejillas, pero no las siento. No siento nada. El dolor es tan inmenso, que no cabe en mi pecho, y por eso se pudre, se muere. Nada volverá a ser como antes. —Tranquila, bebé, las cosas saldrán bien, todo estará bien —Caroll me envuelve entre sus brazos. Su calor no se filtra por mis ropas, atravesando mi piel, llegando hasta mis huesos. Esta vez el calor es sustituido por frías cuchillas de hielo que me rompen por dentro. Nunca imaginé estar más rota de lo que ya estoy. Y me maldigo, porque en el fondo, una parte de mí, sabe que esto es lo mejor que me pudo haber pasado, después de haberl

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR