ANA El frío cala mis huesos, he perdido la noción del tiempo, pero sigo sentada en uno de los escalones de la escalerilla que lleva directo al enorme portón de la entrada principal. Me abrazo a mí misma, mi mente le ha dado vueltas a lo mismo, tal vez exageré un poco al ponerme en ese estado catatónico. Odio la idea de que Kabil tenga que relacionarse más de la cuenta con Marcela, no se me olvida que pese a que esté embarazada de otro, ella sigue enamorada de él, lo desea, sus intenciones son claras para todos; ella lo quiere a su lado, podría apostar que el salir embarazada sea incluso uno de sus planes retorcidos para de algún modo, tenerlo en sus manos. Estoy consciente de que ese bebé en su vientre lleva la sangre de Kabil, y que es su medio hermano, sé que él está haciendo el esf

