No respondí nada ante esa pregunta, que ¿Qué pasaría con Daniel?, era mejor no pensar en eso aun. Shu se levantó le cama y ambas salimos de la habitación y comenzamos a buscar a los demás. Después de varios minutos, los encontramos, se encontraban reunidos en el comedor, ahí pude visualizar que se encontraban Ar, Daniel, Peter, Coleman y algunos otros jóvenes que aparentaban tener mi edad. Nos dirigimos hacia ellos -¿Qué hacen aquí?–, pregunte a Coleman. –Todos ellos son Ciel al igual que tú y yo. Cuando comenzaron a llegar as naves los recogí y salve de la muerte. La mayoría de los que llegaron aquí eran apenas uso bebes así que los crie como si fueran mis hijos–. Era verdad, por más vueltas que le diera al asunto, Coleman era una gran persona; devorado por sus sentimientos de vengan

