–Fue aquí mismo –dice Magda mientras coge el mando a distancia de la minicadena y sube el volumen un poco–. Era nochevieja y tú llegaste borracho con aquel amigo tuyo. –¿Quién? –Ese que trabajaba en correos. Hace mucho que no sabemos nada de él. –Román –dice Trafalgar. –Ese. Veníais de una discoteca de por aquí cerca. Yo estaba a cargo del bar porque mis padres se habían ido al pueblo. Estuvimos hablando. Ahora recuerdo que ella estuvo echándome una mano aquel día. Seguramente querías hablar con esa lagarta y no conmigo. I’m sure, in fact. Pero bueno, el caso es que nos reímos, fue divertido. Me invitaste a bailar una canción de Raphael que sonó por la radio, la de Yo soy aquél. –Que cada noche te persigue –dice Trafalgar. –Sí –responde Magda–, y que por quererte ya no vive. 01 Son

