Terminamos de conversar Ernesto y yo sobre el tema porque yo le dije:
- Ya no hablemos más de esto, vamos a disfrutar un rato a solas que desde que somos novios a penas hemos podido compartir juntos privacidad de pareja, cuando no es una cosa es otra y al final siempre pasa algo-.
-Tienes toda la razón, vamos a buscar un lugar donde estemos a solas pero preferentemente que no sea el dichoso campo de fútbol, ya que de la última vez que estuvimos ahí a solas no tengo buenos recuerdos, más bien fue la peor noche de mi vida, así que elijamos otro lugar con cautela- me aconsejó Ernesto sabiamente.
Entonces yo le recomendé ir al parquecito que está detrás del comedor que ahí casi nunca hay nadie y así estaríamos solos él y yo.
Así lo hicimos, la verdad que pasamos un rato agradable, estábamos a solas hasta que llegó Clara Marta y Alejandro, ellos venían en busca de la misma privacidad que nosotros ya habíamos conseguido, pero al llegar ahí y ver que nosotros estábamos decidieron irse por suerte.
De yo saber hacia donde se dirigirian estos dos enamorados nunca los hubiese dejado ir, pero lamentablemente no soy adivina, ellos no sabían el destino que les esperaba desafortunadamente.
Esta sería la peor noche de sus jóvenes vidas, fueron buscando alternativas de donde estar a solas y la única que encontraron fue el dichoso campo de fútbol, es que este es un lugar perfecto para los novios en busca de Romance y privacidad.