En lo que llegaba la ambulancia el doctor fue corriendo hacia donde estaba el profesor Miguel Angel, no había mucho que hacer, este se veía muy mal, por suerte la ambulancia llegó rapidísimo y se fueron a máxima velocidad.
Cuando la víctima llegó al hospital nacional entró directo por el pasillo de urgencias y fue llevado inmediatamente al salón de operaciones.
Ahí se batía entre la vida y la muerte, había perdido mucha sangre, su situación era muy delicada, fueron dos horas de intervención quirúrgica los médicos y cirujanos se batieron bien duro con este caso por un momento pensaron que se les iba de las manos pero finalmente lograron finalizar la operación con un aparente éxito fue un milagro le salvaron la vida pero por poco.
Las heridas eran muy profundas y la pérdida de sangre abundante le había afectado mucho. Por fin salió el doctor que estuvo al frente de la operación y dijo:
-Fue difícil pero lo logramos hasta el momento su colega mantiene un estado estable, las próximas horas son fundamentales y decisivas, evaluaremos su evolución periódicamente y los mantendremos al tanto de todo lo que acontece con su persona-
-¡Que alivio! - expresó el profesor Julián, quien cuando llegó la ambulancia se montó y acompañó a su colega hasta el hospital para no dejarlo solo en esta situación.
Abrazó el profesor del instituto, Julián, en señal de alivio y gran alegría al doctor que les transmitió las novedades y el estado actual de su colega.