
La adorable Isabella siempre se acercaba a la zona del amor, aunque nunca llegaba verdaderamente a tomar pie en ese territorio, de modo que esa aventura tenía su dosis de escollos y dificultades. Mantenía su propia ética o dicho de otro modo, esa etapa de la aventura del amor, le había dado miedo durante mucho tiempo, y cómo ocurre hoy en día, a menudo ha querido evitarlo a toda costa. Por otro lado Patrick, quien emanaba una gran rebeldía lograba desenvolverse de la mejor manera siempre en lo relacionado al amor y los sentimientos, a pesar de que tenía continuamente miedo a que lo abandonaran o dejaran de lado por sus actitudes. Al unirse, ambos logran colmar sus deseos y sentimientos errados que solían expresar cotidianamente, de todos modos se verían siempre tentados por entablar la batalla o buscar compensaciones fuera de su ámbito, se aferrarían a ese entorno afectivo hasta el punto de sacrificar incluso
su seguridad y bienestar sin importar hasta donde les llevaría esa clase de Adorable Rebeldía.

