Patrick Dos meses, dos benditos meses en los que no habíamos hablado, en los que nuestras miradas hablaban por nosotros, y la agonía me estaba quemando por no poder remediar la situación, quería que ella volviera a mí, que volviera a estar conmigo, que solo fuéramos nosotros dos, pero todo se tuvo que derrumbar peor que las torres gemelas. Estábamos en la oficina como si fueran días comunes, pero yo no podía quedarme quieto teniéndola a solo unos metros de mí, necesitaba abrazarla, calmar su dolor, nuestro dolor. Así que, con la decisión plasmada en mi mente, me levanté y caminé fuera de la oficina donde ella se encontraba tecleando en la computadora, al notar mi presencia me miró de reojo y continuó como si nada. Me paré frente a ella y cerré la Laptop. Sus ojos se levantaron a mi r

