Capítulo 4~ Dolorosa despedida

1100 Palabras
Mientras observaba como Leyla se desvanecía en el aire, me costaba respirar debido al llanto y la desesperación de no poder hacer nada de nuevo, mi mente se nublaba y mi visión de volvió borrosa, el único soporte que tenía, mi única estabilidad emocional se estaba yendo sin yo poder siquiera hacer algo. En el último instante y con la voz entrecortada le hice una promesa a Leyla, le juré por mi vida que saldría de aquí y nunca jamás permitiría que me hundan en humillaciones y maltratos, ante mi juramento ella me obsequió un suave beso en la mejilla y con sus últimas fuerzas me iluminó con una sonrisa, la miré atentamente, quería guardar absolutamente todo en mi memoria con lujo de detalle. Y así, en segundos, mi madre se esfumo, el aire la consumió y no quedaba....nada. Quedé en blanco, no podía pensar en nada, solo...lloré, llore y llore hasta que mi interior se vació, fue en ese momento que me decidí a huir, no quería permanecer en ese lugar un solo segundo más, recogí el dinero que había guardado durante años, esperé hasta la madrugada y me escabullí con sigilo, no sin antes darle un último vistazo a la habitación dónde compartí momentos inolvidables y llenos de cariño con mi maestra. Fue hermoso, cada instante que estuve con ella era mágico, ahora tengo una promesa que cumplir y me decidí a proteger a los débiles, si alguien era capaz de lastimar a alguien en mi presencia, sería su fin sin duda. Me encaminé a las montañas, recorrí hermosos páramos y vi cosas que solo leía en libros, exploré el mundo y por primera vez en mi vida me sentí libre, capaz de hacer cualquier cosa que se me antoje. Visité el mundo humano y descubrí que era maravilloso, su arte, su conocimiento, su cultura era algo nuevo para mí, y como toda una come libros entré a todas las bibliotecas que se me atravesaban hasta acabar todos y cada uno de ellos, era asombroso. Una tarde como cualquier otra iba en camino a uno de mis restaurantes favoritos, cuando en uno de los callejos escuché quejidos y lamentos, me acerqué sigilosamente y vi como dos hombres fortachones arremetían contra alguien, no podía soportar ver tal acto y cuando estaba dispuesta a acercarme, escuché algo escalofriante. - "Esto pasó porque te metiste con quien no debes, ahora conoces tu lugar ¡Con los muertos! Ja Ja Ja Ja" - "Leonidas, vámonos de una vez, nos meteremos en problemas si saben lo que hicimos" - "Eres un aguafiestas Ismael, nuestra manada ni siquiera sabe que existimos ¡Deja el drama!" Esperé en las sombras hasta que se fueran, y cuando lo hicieron me apresuré a revisar el cuerpo que yacía en el suelo, era un joven de aspecto fuerte, su pulso se desvanecía así que actué rápido, coloque ambas manos en su cuerpo y recité un conjuro de curación inmediata, no tardó mucho en despertar. - "¿U-un a-ángel?" Titubeó, a lo que yo solo sonreí por su ocurrencia. - "Claro que no soy un ángel, dime de dónde eres y te llevaré a casa" Traté de descifrar su lugar de origen pero apenas estaba consciente, noté que susurraba algo así que me acerqué -"M-manada BloodMoon, c-cerca d-de la cadena m-montañosa" dijo con su último respiro antes de desmayarse, al parecer lo curé demasiado rápido que su cuerpo no aceptó mi influencia de maná. Suspire y sin más opción agarre mi sagrada espada que siempre llevaba conmigo porque era un regalo de Leyla, me encaminé al lugar que mencionó el chico, estaba bastante lejos y tomaría días para llegar pero sería fácil para mí. Después de varias horas de recorrer interminables atajos llegamos a un extenso bosque, y aunque el sol se había escondida pude sentir que estaba lleno de vida. Mi magia no abarcaba con totalidad la categoría de la luz, por lo que teletransportarme era imposible, había ocupado un 10% de mi maná por mantener al chico flotando a mi lado y eso me agotó, tenía sueño. Pero mis ojos se abrieron y mi cuerpo reaccionó instantáneamente al percibir un olor familiar, demasiado familiar y desagradable para mi gusto. Miré a mis alrededores y encontré al causante de ese repugnante olor, era él, el hombre que se me insinuó innumerables veces e intentó violarme sin pudor, el hombre que compraba chicas y las dejaba en el hospital en estado crítico, mi sangre comenzó a hervir, mi enojo y sed de venganza se descontrolaron tanto que me abalancé sobre él y de un corte perfecto le arrebaté su vida, no me di cuenta hasta que sentí colmillos encajarse profundamente en mi hombro que ese hombre tenía aliados. Varios lobos me rodearon y comenzaron a atacarme, todos en diferentes direcciones, se notaba que estaban bien entrenados y dotados, uno se abalanzó de frente y en un movimiento audaz me quité al lobo que aún mordía mi hombro, golpeé en el aire al lobo gris que decidió atacarme de frente y con mi espada atravesé su cuello, dejándolo inerte en el suelo, los demás lobos aullaron y parecían más enojados, era entendible pues había matado a dos de sus compañeros. Empleé mis tácticas de combate que se habían oxidado por los meses que no practicaba, me había vuelto lenta pero puse eso a mi favor haciendo pensar al enemigo que soy una presa fácil, y como pensé, cayeron en mi trampa, ya que todos al mismo tiempo saltaron en busca de mi cuello, no pude evitar uno que otro rasguño o mordida pero salí victoriosa cuando blandí mi espada y logré cortar sus cabezas al compás. Me sentí aliviada por breves momentos ya que sentí la presencia de varios lobos acercare más, y más y más... Mi maná estaba por los suelos y mi hombro desangrándose ¡Genial! Ahora seré comida para perros. Mi cabeza daba vueltas y ya no podía mantenerme en pie, así que caí al suelo tratando de recuperar algo de mi magia para defenderme, un extraño olor se presentó y cuando volví a mirar hacia adelante un enorme lobo n***o se hizo presente, sus ojos rojos llameantes no dejaban de analizarme y mirarme con ¿deseo? mantuve mi mirada fija a la suya, eso provocó que se acercara mucho más a mí hasta que olfateó mi herida y de un momento a otro comenzó a lamerla, me provocaba una sensación extraña de cosquilleo, deseé mantenerme despierta pero me fue imposible, estaba por primera vez en mi límite, mi conciencia cayó y todo se volvió n***o.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR