Capítulo 5 ~ ¡Mía!

988 Palabras
~Alexey~ Me encontraba en mi oficina impartiendo mis deberes como alpha, ya que el tiempo de mi padre como líder de esta manada se había acabado, yo tomé su lugar como único heredero, me habían entrenado desde pequeño para este puesto así que no me resultó difícil ejercer mi posición. Ya han pasado 3 años desde mi transformación y mi lobo Maddox está desesperado por encontrar a nuestra pareja, yo no me hago ilusiones con eso, pues puede tardar años o hasta siglos poder encontrarla, así que opté por la forma más fácil, acepté como pareja a Vanessa, una chica que suplicaba por mi atención, así que sin más remedio se la concedí. No negaré que su cuerpo me complacía de vez en cuando, lo que molestó a Maddox porque quería ser solo de su pareja y siempre me repite que me arrepentiré de mis acciones, lo que ciertamente no creo en absoluto. - "¡Alpha! Lucas y sus secuaces entraron en nuestro territorio" Dijo Jacob, mi beta, con un tono alarmante. - "¡Reúne a los guerreros más capaces y que vayan a los límites del bosque! ¡No dejes que avancen un paso más!" - "Como diga Alpha" Jacob salió a toda marcha y yo salí detrás de él, respiré hondo, mis huesos tronaron, mi piel fue reemplazada por un pelaje n***o y mis manos por patas, dejé salir a Maddox, quien estaba emocionado por cazar. - *Ya era hora de deshacernos de esa molestias Alexey* - "Opino lo mismo, ahora concéntrate y atrápalo de una vez" Mi lobo corrió entre los árboles y el cielo nocturno, era refrescante poder correr después de tanto trabajo, me estaba acercando a Lucas pero un olor a sangre llegó a mis fosas nasales. Corrí más rápido y cuando llegué al lugar me encontré con una masacre, sangre por todas partes y cuerpos de lobos inertes alrededor. ¿Pero quién haría esto? Fijé mi mirada al centro y me encontré con una Diosa, su cabello blanco oleaba con el viento, su piel de porcelana relucía con la luz de la luna y sus ojos azules eran un sueño, un olor delicioso a rosas y miel me inundó por completo. - *¡Mía! ¡Mía! ¡Mía!* Maddox estaba como loco aullando y revoloteando en mi cabeza, no entendía su comportamiento pues siempre había sido tranquilo, así que le pregunté - "¿Qué quieres decir con 'mia' Maddox?" - *¡Pareja!* Dijo emocionado, quedé consternado por su respuesta, pensé que nunca la encontraría pero ahí está, sentada, y... ¡Con sangre, estaba herida! Maddox se descontroló y tomó posesión de mi cuerpo, acercándose más a ella, la cual se percató de nosotros al instante. La miraba atentamente y su mirada se posó en la mía, sus iris azules intensos se apoderaron de mí, ¡Ella era perfecta! Su maravilloso olor me cautivo aún más y sin pensarlo mucho me acerqué a inhalar su aroma, me di cuenta de que tenía marcas de colmillos en su hombro, lo que me molestó por no haber llegado a tiempo para defenderla, Maddox gruño con enfado por lo mismo. Volteé a verla y no expresaba miedo, así que lamí su herida para que cerrara más rápido, esto solo se hacía entre parejas así que la lamí con más seguridad, pues por fin había encontrado a mi mate. Ella se removió un poco ante mi tacto, debo decir que eso nos encantó, después de varios minutos la herida ya estaba casi cerrada pero ella se desplomó encima de mí, no había tiempo que perder, la subí a mi lomo y corrí como nunca en dirección al hospital. Me transforme y sin importar mi desnudez entré al hospital gritándole al médico para que atendiera rápido a mi mate, a lo que él sorprendido acató mis órdenes. - "¡Hey, Alexey! Ten, ¡No puedes andar así por la vida!" Dijo Jacob sarcásticamente, a lo que yo regresé a verme y no me di cuenta de mi piel desnuda. - "¿Pero qué?" '¿Qué es esto Maddox?' Aunque sea común la desnudez en las manadas, no significa que ande por ahí exhibiéndome *No es para tanto, mejor investiga cómo esta ella* 'Apenas han pasado 5 minutos, dale tiempo al médico' *Más vale que se apresure, quiero verla* Estuve en la sala de espera por más de media hora, y por primera vez sentí desesperación en mi interior... Cada segundo era una tortura para mí, miraba la puerta de quirófano fijamente y creo que creé un tipo de tensión, pues cada persona que pasaba temblaba, aunque tal vez fuese mi imaginación. Cuando salió el doctor lo interrogué. - "¿Cómo está ella? ¿Tiene algún daño? ¿Salió todo bien?" - "Amigo ¡Cálmate!" Dijo Jacob intentando tranquilizarme -"¿Podemos pasar, Doctor?" Ante la propuesta de Jacob el doctor asintió levemente y antes de que entráramos nos dio su historial clínico. - "Ella se encuentra débil y un poco adormecida en este momento pero no tardará en despertar, tratamos sus heridas y ya está estable, no obstante encontramos cicatrices preocupantes alrededor de su cuerpo" ¿Cicatrices? -"¿¡Quién le hizo eso?!" Dijo Maddox adueñándose de mi cuerpo mientras agarraba de la bata al doctor, si no fuera por Jacob juro que lo hubiera torturado por obtener respuestas. - "Mejor entremos, ella nos lo dirá" Dijo mi beta tratando de hacerme entrar en razón, empujé a mi lobo en lo profundo de mi mente y recuperé el control, y sin más, entré a la sala y fue ahí cuando la vi... Estaba despierta, sus hermosos ojos azulados me examinaban con intensidad, ¡Qué mirada! mis nervios se pusieron a flor de piel y me hizo estremecer, ¡Ella es única! ¡Ella es mía! *¡Nuestra!* Rectificó Maddox, a lo que yo solo asentí mentalmente.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR