Septiembre 2015 Todo estaba listo, Bianca había preparado su mochila con una muda de ropa, y la canasta con el mate, los sándwiches, las facturas y unos chocolates. Según Benja, en el velero ya había bebida y café. Aunque despertarse a las cinco de la mañana no le había hecho mucha gracia, allí estaba lista para acompañarlo. Él ya había hecho varios viajes desde la flamante adquisición, uno con su instructor y algunos con su hermano Tomas. Bianca había dejado de lado su recelo con respecto a la embarcación y decidió que era momento de vencer sus miedos y acompañarlo. En definitiva siempre había sido su pasión, y si bien últimamente era un tema de discusión, había trabajado tanto para conseguirlo que ella quería apoyarlo. Terminaron de cargar el auto y llegaron al muelle alrededor de las

