Septiembre 2015 El clima cambió antes de lo esperado, el viento se volvió intenso y Benja tuvo que cambiar la disposición de las velas, algunas gotas comenzaban a besar el casco de la embarcación mientras Bianca se ponía su abrigo. –Mejor andá abajo, amor.- le dijo Benjamin mientras continuaba con su ajetreada labor de fijar todas las cosas móviles de la cubierta, cerrar los compartimentos, liberar los imbornales y las rutas de expulsión de la cabina, acomodar sogas y mástiles. – Ni loca, y dejarte acá sólo. Decime en que puedo ayudar.- dijo Bianca elevando la voz para que la escuche. –En serio, anda abajo, voy a estar más concentrado que si te quedas. – Bianca estaba comenzando a preocuparse, el agua del río golpeaba fuerte contra el casco y Benja no paraba de atar y desatar sogas.

