La voz aproximándose a las escaleras los sacó de su sueño y los obligó a separarse. Pudieron mirarse a los ojos por un segundo y eso bastó para que ambos corazones sintieran ese ardor que sentían antaño, pero la voz chillona resonando con más fuerza rompió todo encanto. ―Estoy aquí. ―Michael giró para encontrarse a su prometida al pie de la escalera, tenía pensado bajar, pero ella llegó antes. ―Creí que me recibirías en la puerta. ―Miró más allá y el pelo rojizo de Blue fue lo único que pudo notar, Michael la cubre por completo. ―¿Dónde está Esperanza? Quiero un café. ―Ese tono tan condescendiente enervó la sangre de Blue. ―Está ocupada, pero hay café en la cocina y… ―Sabes bien que no me gusta el café reposado, querido. ―Su dulce voz irritó más a Blue. ―Oh, ella puede hacerlo. ―La señ

