Michael miró el móvil pensativo, ¿Cómo le dirá a Samantha que ya no irá a verla sin que se ponga furiosa? Últimamente su relación está siendo complicada. Cinnia le exige más y que esa insolente mujer meta el dedo en la llaga lo hace más preocupante. ―¿Has decidido dejarlo todo y pasar también la tarde conmigo? ―Contestó al primer timbre. ―Lo siento. ―Michael suspiró. ―No podré ir a verte hoy. ―¿Es en serio, Michael? ―Gruñó. ―¡Llevamos semanas sin pasar tiempo juntos en la intimidad de una habitación! ―Estaba furiosa. ―¿Cómo es que de pronto todo resulta ser más importante que yo? ―Sollozó. ―Siempre he estado ahí, Michael, amándote y a tu hija. ¿Qué ha cambiado ahora? ¿Qué hice mal? ―Se victimizó como siempre. ―No has hecho nada mal. ―Le aclaró. ―Sabes que estoy sumamente agradecido con

