UN AÑO MÁS TARDE NARRA JULIÁN SHARMAN El tiempo pasó y se demostró mi inocencia en aquel caso. André estaba muerto, Talia vivía conmigo, Rosa se curaba y los bebés de Charlotte y Marcus crecían. Llevaba al rededor de dos años con Talia, quizás un poco o un poco menos, pero estaba más que seguro que sería ella por el resto de mis días. Así que fue cuando comencé a pensar en matrimonio y familia, los bebés de Charlotte se robaban mi aliento y me dejaban estar allí con ellos. Amaba abrazarlos, cargarlos y mimarlos, me veía un bebé junto a ellos de la emoción y paz que generaban en mi. Quizás Talia lo notaba, pero al igual que yo, no tenía la valentía de tomar ese tema de conversación. Para poco después llegó su cumpleaños. Fue cuando tuve la mejor idea de sorpresa; traería a Charl

