NARRA JULIÁN SHERMAN La verdad era que aquel viaje no había a venir del todo mal, estar en New York me dejaría volver a ver a André, conocer su aspecto y dejarlo su primer tarea, haría aquel trabajo que no quería hacer en las calles. Así que luego de ganarme un poco la confianza de Charlotte y Marcus, tomé la decisión de ir en su búsqueda. Dejaría a uno de mis chicos, quien no solo estaría para cuidar de Talia, si no también de informarte. Dos de los chicos aún se fueron conmigo, ellos manejaron hasta la dirección que les señalé, esperaba que él estuviese ahí. Así que pasados los minutos y el camino largo, el automóvil se detuvo una vez más pero ahora ante la casa de André Smith. Tomé mi arma de la guantera y la metí tras mi pantalón, oculta por la camisa para pasar desprevenida.

