MESES MÁS TARDE Estuve esperando aquella cita durante meses, finalmente sabría el sexo de mi bebé y cuál sería la fecha próxima a mi cesaría. El embarazo era una etapa extraña y nueva para mí, cada día mi cuerpo crecía más y más, tenía ganas de comer y tumbar mi cuerpo sobre la cama, otras me sentía muy inútil por no poder moverme como ante, mi barriga estaba lo suficientemente grande como para dejarme subir y bajar escaleras sola, ya no podía ver mis pies, mucho menos mis piernas. Mi bebé había ocultado su sexo cita tras cita y esperaba que a los 7 meses de embarazo, de una vez por todas, supiera que sexo tendría. Así que ese día Rosa, quien lucía un poco cansada últimamente, preparó un desayuno para todos, comió con nosotros y dejó su mano sobre mi vientre un par de minutos. —La

