11

542 Palabras
De a poco voy sintiendo que regreso a la vida si se puede decir asi, escucho a lo lejos el llanto de mi bebé y otro sonido con golpes de cadenas , no sé, pero más me desespera son los gritos de mi hijo. Sacudo mi cabeza para poder poner mi mente clara y reaccionar. Abro los ojos y me encuentro en mi celda, giro mi rostro y veo como mi bebito grita moviendo sus manitos y pies desesperado. Angustiada me acerco a él tomando lo en brazos y abrazarlo contra mi cuerpo, su llanto cesa convirtiéndose en gimoteo. "ya mi amor... Tranquilo, mamá ya regresó y todo estará bien si...???" Lo arrullo un poco para poder acomodarme y levantar mi ropa liberando mi pecho izquierdo. Acerco a mi bebé y de inmediato toma mi pezón con fuerza y succionar de la misma manera. Cierro los ojos y apoyo mi cabeza contra la pared para suspirar, la droga en mi sistema no se va del todo, aun sigo mareada. Pero abro de golpe los ojos al sentir su mirada en mi. Y ahí está, como un depredador mirándonos a mi y a mi pequeño. Su rostro completamente inexpresivo , sus manos apretando con fuerza los puños y respirando lentamente. Rápido tomo la manta y me tapo mi desnudez bajando mi rostro, ese hombre acaba de ver hasta mi alma. Jamás ningún hombre me vio desnuda hasta que esos miserable me humillaron sacándome todo a la fuerza. Fue horrible. ........................ Pasa el tiempo y después de unos cuantos días regresan los guardias a buscarme para ir a la consulta con ese doctor y ya me puedo imaginar para que. Es otro bebé, lo sé porque me estoy sintiendo de la misma manera que cuando estaba embarazada de mi hijo. Son unos moustros porque ni siquiera piensan que mi bebé es muy pequeño y me vuelven a embarazar como si fuera un animal de cría. bueno eso es lo que soy ahora una criadora. Me llevan al mismo consultorio que cuando me trajeron y comienzan a revisar me. Y a los minutos escucho el resultado. Estoy embarazada de nuevo y al parecer nacerá en unos meses. Cierro los ojos y le ruego a Dios de que todo salga bien y nada nos pase a ninguno de los tres. No soportaría estar separada de mis hijos y más ahora que serán dos, moriré si llega a pasar. Cuando me devuelven a mi celda y entro en ella, me encuentro con mi pequeño completamente dormido abierto de pie y manos en la cama, al parecer quedó muy lleno al darle de comer que ni sintió mi ausencia. Me acurruco a su lado y nos cubro a ambos con la manta y miro hacia la celda de al lado donde él nos está mirando al parecer. Aterrada bajo la mirada y cierro mis ojos inspirando el olor de mi bebé y sobando su pancita con amor, el hombre hace sonidos raros poniéndome nerviosa y me aferro más a mi hijo con terror, no me imagino que es lo que pasa por su mente, tal vez destriparnos y comernos no lo se. Él no nos quiere aquí de eso estoy segura. . . . . . . .
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR