"Una charla de hombres"

520 Palabras
Mientras los sueños se Amelia se repetían, por su parte Juan empezó a tener los suyos, esa hipnosis había abierto una puerta a lo desconocido, él sabía que no estaba imaginando, sino recordando... Hubo una vida en que amó tanto, que fue capaz de todo en nombre de ese amor. ************************ Era una fría noche, los caballeros que frecuentaban el club solían reunirse en el Gran salón para apalear el frío y el aburrimiento que esta temporada traía consigo. José era muy joven aún, pero disfrutaba acompañar a su padre a este tipo de cosas, pues así comenzaba a sentirse el hombre de la casa. En esa ocasión el papá de Rodrigo pensaba hablar con el señor Drumond para saber si Esperanza estaba comprometida o qué planes tenía su familia con respecto a su situación sentimental, pues él ya había notado que su hijo sentía cierta atracción por ella, y a él le agradaba esta situación, pues era una familia amiga y entre ellos había un profundo cariño. —¡Yo sabía que esta pequeña nevizca no iba a detener a mi amigo!—dijo el señor Fader muy feliz. —Se necesita mucho más para deternerme—dijo Drumond abrazándolo—pero he venido acompañado, ¿recuerdas a mi hijo José? —¡Claro que lo recuerdo! ¿Será que comparte la misma pasión que su padre por el ajedrez y el brandi?—preguntó Fader —La pasión por el ajedrez la he dejado en el pasado, ha sido frustrada por la tremenda capacidad de mi padre de derrocar a mi reina de una manera tan tenaz que yo y mis pobres peones no logramos ni verlo llegar—dijo José con cierto pesar y agregó—pero si me apasionan las charlas sobre política y aprender de negocios con señores tan respetables. —Me parece muy bien muchacho que quieras aprender a manejar los negocios familiares, yo tengo la suerte de que mi hijo también se interese en ayudarme. En cuanto al ajedrez me declaro una víctima más de su padre, no creo que exista alguien que pueda vencerlo. —Hombre no creo, pero mujer sí existe una capaz de hacerlo—dijo José mirando a su padre. —No sabía que su esposa se interesara en el ajedrez. —Mi hijo se refiere a Esperanza mi hija mayor. —Cada día descubrimos una virtud nueva en ella. —Tengo la suerte de que mis hijos sean muy virtuosos—agregó Drumond orgulloso. —Imagino que debe tener muchos pretendientes... —Sí,pero aún no llega ninguno que sea lo suficientemente digno. —Tal vez ninguno que lleve el apellido Fader—dijo Fader dejando entrever sus verdaderad intenciones. —Pensé que jamás lo pedirías y nada me haría más feliz que eso amigo mío— expresó feliz mientras lo abrazaba. ********************** Juan despertó y tomó su libreta, allí escribía todos sus sueños, intentaba recordar hasta el mínimo detalle. —¡Estaban por comprometerse!—pensaba asombrado—¿Qué habrá sucedido para que tengan ese final tan triste? ¿Qué tendrá que ver Cristian en todo esto?
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