CAPÍTULO VEINTISIETE Thor se lanzó hacia Andrónico, con la espada desenvainada, con el objetivo de matarlo. Los ojos de Andrónico se abrieron de par en par por la sorpresa; evidentemente no esperaba esto de su hijo. Pero sus reflejos entraron en acción y mientras Thor iba a a****r, Andrónico lo esquivó, quitándose del camino justo antes de que la espada le pudiera atravesar. Thorgrin continuó yendo a la carga, directamente a la multitud de soldados desprevenidos del Imperio, matándolos a diestra y siniestra con un gran grito de guerra. Cortó y apuñaló a uno tras otro y pronto, los c*******s se apilaban, y los soldados corrían para salir de su camino. Sobrevino el caos en el campamento. Los soldados del Imperio, confundidos, se apresuraron a ponerse las armaduras para contraatacar. Pero

