Durante el vuelo en helicóptero desde el hospital a la casa, no podía dejar de pensar en todo lo reciente. Marion, la abrumadora revelación de Tresillian, Sarah. Era como si dónde sea que ella fuera, la desgracia la siguiera engulléndose todo lo que amaba. Su sola existencia, infringía dolor y miseria, y era demasiado para conciliar, porque sí, era feliz, absolutamente feliz con ellos, pero el pensamiento de que era a costa del sacrificio de todos los demás, no podía, dolía, dolía profundamente. Permitirle que lo abandonasen todo, su vida, su ciudad, Violet su escuela y amigos, por ella…No, era más de lo que su corazón podía tolerar. Les amaba ciega e irrevocablemente, pero el dolor de la posibilidad que ellos le pudiesen llegarla a odiar en el futuro, resentir, era algo con lo que no esta

