»Tercer punto: el disparo. Lo siento —deletreó. Se puso de rodillas para dar aire de mártir—. Lo siento de corazón, Maine Wentworth. Estaba muy borracho y sabes que cuando bebo se acentúa mi desconsideración hacia el resto. Si puedo hacer algo para que te devuelvan tu cargo, estaré el primero para ayudarte, porque sé que la he cagado a lo grande. Pero dame otra oportunidad. Juro que seré bueno. Seré el mejor. Seré tu luz, seré un disfraz… Como canta el grupo ese que le gusta tanto a la novia de Caleb. Wentworth puso los ojos en blanco. Por fin se sacó el otro auricular. —Te quiero, juguetón —continuó Marcus , arrastrando las rodillas para abrazarle por la cintura—. Dime que tú también a mí. —Ejem… —carraspeó una voz tras él. Marcus miró por encima de su hombro. No reconoció al tipo que

