95

1294 Palabras

La Prueba La sonrisa de Viktoria era enigmática, traviesa, demasiado osada para una dama bien nacida de la época. Pero allí estaba, de pie frente a su esposo, quien desnudo y vulnerable obedecía sin decir palabra. No era sumisión lo que ella buscaba; era certeza. Quería que Killian demostrara que su amor no era simple deseo, ni un capricho de juventud disfrazado de pasión. Si él estaba dispuesto a rendirse a ella sin excusas, entonces quizá sí valía la pena quedarse. Quizá había esperanza. Killian, por su parte, no se atrevió a romper el hechizo. Podía sentir el calor de su piel donde la mirada de Viktoria se posaba, como si sus ojos lo tocaran con una reverencia que no era del todo piadosa. Estaba borracho, sí, pero no tanto como para imaginar lo que tenía frente a él. Su mujer lo desaf

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR