—Nick, quizá deberíamos hablar de esto mañana, con la luz del día, cuando hayamos tenido tiempo de calmarnos y no digamos nada de lo que nos arrepintamos —sugirió Holly—. Estoy agotada y mañana tenemos un día duro en el trabajo. Así que, mejor no hablemos de esto ahora —casi suplicó. —Bien, vete. Iré con Dean. Ya terminó por hoy —dijo Nicky, frunciendo el ceño a su hermano gemelo. Aunque solo le llevaba unos minutos, seguía siendo la mayor y no tenía problema en usar su papel de hermana mayor—. No te preocupes. No dejaré que mi boca se adelante a mi cerebro. —Nicky, no creo que sea buena idea que te quedes aquí —dijo Holly con cautela. —Tienes razón —dijo Dean—. La llevaré a casa para que me regañe en privado —le guiñó un ojo a Holly y le dedicó una sonrisa torcida—. Me alegra verte, Ho

