Busco el botiquín de primeros auxilios en el baño, casi me golpeo la cabeza con el estante dónde estaba la cajita que estaba buscando. Salgo del baño y me voy de regreso a dónde estaba Ares y Rose, los veo que estaban viendo la televisión y se estaban riendo, me termino de acercar haciéndolos voltear, Ares ve mis manos y alzando una ceja me dice: —¿En serio me vas a poner banditas y tratarme las heridas? —me mira divertido. —¿Tu que crees, Ares? —lo miro con determinación, coloco la cajita de primeros auxilios en la cama y empiezo a sacar las cosas que usaré en él—. Si te duele por favor dime por qué no te quiero lastimar más. —Esto no es nada, Saga —responde—. Para nosotros es sumamente común todo esto. —Es común para ti —agarro una gasa con alcohol—, pero para mi no lo es —paso la ga

