Casa de la Manada Guaico. Algunas horas más tarde... Velkan. Había esperado por ella por 400 años, la había añorado desde el primer momento en que supe que existía ella para mí, quería amarla, quería encontrarla, quería buscarla hasta debajo de las piedras para dar con ella, pero de este mundo mi hermana menor me dijo que Sara no era, pero que era la elegida de la diosa Luna, que sería la única que podía tomar el lugar de Yara, aunque nadie ocuparía el lugar de ella, su guía después de mi rebelde lobo interior, seria Yara. Para Sara no ha sido fácil aceptar mi dimensión y mucho menos aceptarme a mi, para ella todo lo hago mal, para mí no hay halago o felicitación, para ella siempre soy el culpable y honestamente lo sé. Chesees se encargó de mantenerme informado de cuando llegaría Sara

