Manada Guaico. Casa principal. Velkan. El rostro de terror de Sara al verme, lo tengo grabado en mi memoria como una película repetida. No supe que ella estaba en el bosque cuando me estaba haciendo cargo de esos hombres, no olí su miedo, no tuve la oportunidad de saber que su aroma se acercaba porque mi lobo interior y yo, estábamos disfrutando lo que estábamos haciendo. No puedo retractarme y decir que no quería hacerlo, porque solo la luna sabe cuan deseoso estaba por acabar con la vida de esos hombres, pero solo la luna sabe cuan arrepentido estoy de que mi Sara me viera de esa manera. Miedo. Una palabra, cinco letras y el sentimiento que demuestra te puede destrozar la vida en cuestiones de minutos. No sé que más podía contarle sobre mi, ella lo ha descubierto todo por si misma.

