Casa Principal. Mazamorra de la manada Guaico. Velkan. Estábamos en total silencio en la mazamorra, el olor de su miedo cada vez era menor, podía sentir que estaba menos nerviosa y me di cuenta de que para darle la paz que ella necesitaba, me tuve que alejar más. Supongo que habían transcurrido entre 30 minutos a 1 hora desde que estamos aquí. Es primera vez que duramos tanto tiempo sin discutir y pues, supongo que soy del equipo masoquista, pero me siento extraño con tanto silencio. —Estamos muy callados y eso creo que es extraño con nosotros —me dice, sentándose en el suelo, claro, lo suficientemente lejos para mantenerse segura—. ¿Faltará mucho para que salgamos de aquí? Apoyo mi cabeza en la pared y suspirando la veo fijamente sin responder. —¿Entonces no me responderás? —cierr

