CAPÍTULO 07

1341 Palabras
—No me vayas a decir que no hay nada de raro en esos tipos Ámbar. Clío ha pasado casi dos semanas espiando a Ethan y sus hermanos, haciéndole Miles de preguntas a Lissa hasta el punto de llegarla a incomodar y enserio, me está empezando a avergonzar en público. Cómo justo ahora, que está sobre un bote de basura, con unos binoculares de juguete y pintada como si fuera a ir a la guerra. —Amiga, creo que enserio debes bajarle dos a tu locura. Desde que Ethan te salvó en el campus andas medio cu-cu ¿No te gusto que evitará tú muerte acaso? Clío refunfuña y cae de bruces al suelo. Me da un poco de lastima su comportamiento, pero que puedo hacer teniendo en cuenta que es medio paranoica y viene con eso desde pequeña. —Ambar, ten por seguro que te estoy diciendo la verdad. Yo nunca te miento. Dice al apenas ponerse en pie u limpiar su sucia ropa. Arrugó la nariz por el mal olor que sale de ella, eso debió a qué el bote de basura estaba lleno y no le importo para nada entrar a el. —Ay amiga, enserio me vas a terminar preocupando. —Resoplo, noto que Ralph me mira con esos ojos encantadores que tienen y agachó la mirada por pura pena. No sé si es por como me vesti hoy o por el echo de que lo he estado saludando estos últimos días sin importar que Clío se meta en medio y le arroje cosas como una lunática. Hay algo en él que de algún manera me atrae y aún no sé que es, pero quizás cuando lo descubra se me pasará en seco la atracción carnal por ese hombre. —Ay no, él otra vez. —Miro en la dirección en la que mira Clío y doy con Ethan quien come una manzana de manera seductora cuando nota que ella lo está viendo. —Enserio ese tipo me cae mal, no sé que le ven las demás como para andar como moscas a la basura a su alrededor. —Que comparación la tuya. —Hace una mueca y entra al baño para cambiar si ropa, noto que Ethan achica los ojos en es dirección y dura unos minutos así hasta que bufa como frustrado. ¿Que esperaba él? ¿Tener supervisión y ver a través de las paredes? Je. Debe dejar de ver tanta televisión. Giro para encaminarme a dónde mi mejor amiga debe de estar dando un espectáculo privado para si misma cuando siento que alguien me susurra al oído. No de la manera que se comúnmente en las películas de terror, no. Sino de manera seductora, como si tratará de hacer llegar algo a mi cabeza. Muevo mi cabeza muchas veces queriendo sacar una idea de ella, hasta que me da dolor de cabeza. No sé ni porque hice eso, fue como si lo cuerpo actuará por voluntad propia. Miro en la dirección en la que están los chicos en la espera de que no hayan notado mi toque de locura, pero por suerte Ralph mira a Ethan como queriendo decir algo. El ojos azules hace una mueca y mira al rubio, quien lleva rato hablando con Lissa. Él enseguida voltea a ver a sus hermanos y luego mira a donde estoy con una mueca evidente en su cara, como si estuviera enojado por algo. Como el dolor se empieza a hacer insoportable, busco a Clío. A quien por suerte la veo salir con cara de pocos amigos. —¿Que tienes? —pregunta, debió de notar que apenas y puedo abrir los ojos, —no te ves muy bien, ¿Quieres que te lleve a la enfermería? Niego. —No, solo quiero sentarme un momento. Me siento con náuseas, como cuando te subes a un carrusel. Clío muerde su labio inferior,me toma por los hombros desde atrás y me dirige a las escaleras que están cerca del comedor. —Sientate, quizás fue los gracitos que comiste temprano. Te dije que no abusaras pero nunca haces caso a lo que digo. Poco a poco me voy calmando y puedo volver a ver sin sentir que todo da vueltas —¿Estás bien? Ralph se acerca junto a sus hermanos y Clío se pone en modo de defensa de repente. —¿Y a ti que te importa eso? —suelta molesta, Ralph de momento agacha la cabeza como si se sintiera culpable pero Ethan con un golpe leve hace que la levanté. ¿Por qué se sentiría así sino me ha hecho nada? Debe de ser muy sentimental. —Solo vimos que la trajiste hasta aquí y de inmediato pensamos lo peor, no suelen quedarse tranquilas así nada más. Miro a los tres al igual que Clío. —¿Nos han estado observando acaso? —indago, Ethan chasquea la lengua. Reparó la mirada en el rubio quien por extraño que parezca me observa con profundidad. Y luego dirige su mirada a Clío, no tarda tanto antes de que coloque su mano sobre el ojo izquierdo. —¡Mierda! —murmura. Ethan y Ralph lo miran preocupados. —¿Estás bien? —por primera vez Clío se interesa en algo que no sea comida o yo. Se acerca a él pero de inmediato el rubio da dos pasos atrás. —Si. Solo es una jaqueca, deje los lentes en el salón y me afecta en la vista. Da media vuelta y se pierde entre los demás alumnos. Ethan y Ralph se miran entre sí, luego a mí como con ganas de saber algo que no sé. —Ya que estás bien, creo que nos iremos... —Ralph se detiene y se acerca a mí quedando a la altura en la que estoy y me susurra al oído. —Espero poder hablar contigo cuando no esté tu amiga presente. Sin dejarme responder se endereza y marcha despidiéndose de Clío con una sonrisa de medio lado, Ethan en cambio antes de irse hizo un comentario de mal gusto. —Uff, mejor me voy. Aquí apesta a comida vieja ¿No creen? Um, quizás sea el bote de basura de la esquina, creo haber arrojado ahí los desperdicios del desayuno. Clío está por saltarle cuando se voltea, pero con rapidez la tomo de las manos. —Dejalo, de seguro se dió cuenta cuando te caiste y por eso lo dice. —Ese hombre me cae fatal, enserio. —Resoplo colocándome en pie. —Clío, —responde haciendo un sonido con su boca— ¿crees que esos chicos oculten algo? —Por supuesto, te lo he dicho desde un principio. Me dan muy mala espina. —Saca su teléfono y escribe cosas en su blogg virtual. Ella tiene la manía de tomar datos y guardarlos como si fuera un diario, dice que así no olvidará las cosas importantes de la vida cuando se vuelva vieja. Suspiro. No me refiero a que oculten algo como si fueran alienígenas, cosa que debe de estar pensando mi amiga, me refiero a que quizás y solo quizás ellos se estén fijando en nosotras como nadie nunca antes lo ha hecho. —¿Te sientes mal de nuevo? —pregunta y niego, —entonces iré por comida ¿Nos vemos en el salón? —Si tranquila. Se marcha y cuando noto que está lo suficiente lejos, puedo pensar con claridad. Clío cree que son alienígenas pero yo no, estoy segura de que Ethan gusta de ella y Ralph de mi, no sé porqué pero lo siento así. Espero no estar confundida, porque de ser así voy a cometer la mayor estupidez de mi vida. Saco mi teléfono y le dejo un mensaje en su correo. —¿Nos vemos el viernes en la noche? Digo, si quieres hablar. Ese es mi único momento libre de Clío. Lo envío y de inmediato siento unas ansias extrañas, se me revuelve el estómago. No sé porque me pongo así, ni que algo malo me fuera a pasar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR