Capítulo 1 – Una Espectadora

1622 Palabras
Veo que él está gritando, pero no logro escucharlo, no logro escuchar nada, solo un sonido fuerte que me retumba la cabeza. Mi nombre es Dayana Sierra, tengo treinta años y tengo la vida que cualquier persona de mi edad desea, exceptuando que no es como yo me lo imaginaba. Tengo el trabajo que quería, que es no trabajarle a nadie, no trabajar para ninguna otra persona, logré fundar mi propia empresa desde hace dos (2) años, no fue para nada fácil, porque ser mujer y luchar sola no es algo fácil, pero lo logré, me enfrenté a las personas más exitosas de la ciudad, y a los que me querían perjudicar les demostré que si tengo lo necesario para triunfar, a los que fueron amables hoy los sigo considerando mis amigos. Mi empresa es muy reconocida, aprendí a hacer muy buena publicidad, estoy en comerciales de televisión, en revistas, y mis r************* son las más potentes del Real State de mi ciudad. Soy la mejor vendiendo y alquilando viviendas, vendiendo y alquilando oficinas, realmente me he hecho de un gran espacio en el mundo del Real State, hoy mi nombre es sinónimo de trabajo y estatus. Vivo en un edificio hermoso, no es el mejor de la ciudad, pero de seguro está entre los mejores diez (10), tiene un hermoso estacionamiento, áreas comunes, y servicios increíbles. Mi apartamento es hermoso, acogedor, con un par de habitaciones, tengo la tina con la que siempre soñé en mi baño, y la decoración del espacio es impecable. Soy dueña de mi propia oficina, en el centro de la ciudad, en uno de los edificios más prestigiosos, y siempre tengo clientes, a diario, lo que me ha permitido vivir muy cómodamente. Mi coche si es un gran logro, tengo el coche que salió el año pasado, y cada diciembre lo cambio, así que solo tengo lo mejor para ir y venir. Doy clases en la universidad en la que me gradué, la más importante de la ciudad, soy la profesora principal de la materia Real State, materia que tienen que cursar todos los estudiantes de la carrera en negocios. ¿Te acabas de imaginar tener mi vida, verdad? ¿Te parece increíble? A mí, también me parecía increíble, cuando no lo tenía todo. Pero, ¿Qué pasa cuando ya no tienes ningún otro escalón por subir? ¿Qué pasa cuando has logrado todos tus sueños? ¿Qué pasa cuando ya no sabes si tus amigos son tus amigos porque te quieren o por las muchas puertas que les puede abrir el hecho de ser amigos tuyos? ¿Qué pasa cuando ya tu familia solo te llama y escribe cuando necesitan algo? ¿De qué te sirve tener el mejor apartamento si nadie te visita? ¿De qué te sirve tenerlo todo si lo tienes sola? ¿Te imaginas no poder tener pareja porque todos prefieren tener una foto contigo en sus r************* diciendo que son tus novios que besarte? Todo se comienza a hacer más tedioso, más aburrido. Cuando ya no tienes que luchar por subir, sino que tienes que luchar para que nadie te quite de la cimaya no es divertido, ya sientes que eres la mala de tu propio cuento, y que todos quieren tu cabeza. Los hombres te usan, usan tu cuerpo, tu posición, y hasta tu nombre. Tus amigos solo quieren verte si hay posibilidad de tomarse un par de fotografías, y en público, para que todos los vean. Todos saben más de ti que tú misma, todos te dicen qué es lo que te gusta, cuáles son los lugares a los que deberías ir, incluso las personas que deberías tratar. Todos quieren tu vida, pero, como ellos creen que es, no como es. Mi madre es una artista, y desde que recuerdo ha estado de gira, la veo muy poco, siempre me llama, hablamos mucho, pero no nos vemos. Mi padre es quien siempre ha estado conmigo, es mi mejor amigo, pero tiene su propia vida, ser uno de los diez (10) jefes de las diez (10) grandes familias no es tan fácil, y eso no permite que nos podamos ver tanto como nos gustaría, además, quitando el poder y el dinero, su vida  siempre ha sido un poco triste, solo está pendiente de lo que yo hago, de sus negocios, de cómo estoy yo, y los sube y baja de los negocios de las grandes familias, eso hace que no se dedique a sus propias cosas, o mejor dicho, de su vida personal y amorosa, la verdad ya siento que soy más una carga para él que otra cosa, por eso he dejado de llamarlo, quiero resolver mis propias cosas, porque a pesar de todo mi éxito él sigue ahí, viniendo por mí, salvándome, visitándome cada vez que puede, va a mi trabajo de vez en cuando, pasea a veces por la universidad, vive solo para cuidarme, a mí y a nuestra “Gran Familia”. Todo esto nos lleva a una gran pregunta, ¿Cómo es que terminé en los brazos de este hombre? ¿Por qué nos movemos rápido? ¿Por qué estoy casi desnuda? ¿Por qué no logro escuchar lo que dice? ¿Para dónde vamos? Yo tengo las respuestas a todo esto, solo que no creí que terminaría así, en mi mente este sería realmente el final. Ahora simplemente estoy viendo todo, sin literalmente poder moverme, soy Una Espectadora de mi propia vida. Aunque yo creo que llevaba por lo menos un (1) año desde que solo era eso, Una Espectadora de la vida de los demás, que se impulsaban gracias a la mía. Mis trabajadoras están felices, una se casó, la otra tuvo recientemente un bebé, ambas me invitaron a sus eventos, a ambas les hice buenos regalos, les di buenos bonos, y, por supuesto, las respectivas fotos en sus días importantes. La gran Dayana Sierra en tu boda es algo que todos quieren ver, o que la madrina de tu bebé sea la gran Dayana Sierra no es algo que no quieras poder presumirle a tus amigos. Mi madre tiene hoy su propia marca gracias a que por idea de ella nos hicimos socias, yo le di un gran adelanto después de que mi padre se negara a hacerlo muchas veces, así que su arte se impulsó mucho. Al que consideraba mi mejor amigo montó su propio restaurante, gracias a que le presté el dinero para comenzarlo y alquilar el local, y digo que lo consideraba mi mejor amigo porque en la inauguración del restaurante, después de que todos sus conocidos terminaron de fotografiarse conmigo y con él, él invitó a la tarima a “Su mejor amiga” y no era yo, así que, ¡Sorpresa! En fin, ¿Cómo terminé así? Después de sufrir tanto en silencio llegó el día en que mi cabeza explotó. Esta mañana me levanté temprano, como de costumbre, desayuné mi cereal, me di un baño, y me vestí, formal como siempre. Al salir coincido con mi vecino de al lado, siempre ha sido muy amable conmigo, es el único del edificio que no me saluda como si me conociera desde hace años y somos grandes amigos, al contrario, mi vecino siempre es muy formal, y evita hablarme. De vez en cuando me ofrece torta, dulces, o postres, es lo único extraño de él. Tengo entendido que ha hecho varios eventos con niños, pero no entiendo de qué se tratan, un par de veces me ha dado volantes para que asista, pero con mi ritmo de vida es imposible. Él cierra su puerta y me pasa por un lado, - Buen día, vecina – Yo no levanto mi mirada porque estoy organizando el día en mi celular, - Buen día – Voy caminando hacia el ascensor, conectada al celular, cuando voy a entrar la puerta casi me golpea, reacciono, el vecino colocó su mano para que no me golpeara. Yo le agradezco con una sonrisa. Él me pregunta, - ¿Estás bien? – Yo levanto mi cara, no le digo nada porque estoy terminando de leer un mensaje de una de mis asistentes que me está indicando un cambio para uno de mis clientes. Termino de leer, y después de por lo menos un (1) minuto, levanto de nuevo la cara, moviendo mi cabeza a modo de disculpa, - Si, gracias, no me golpeó, estoy bien – Llegamos al estacionamiento, voy caminando hacia mi coche, en ese momento me percato de que el vecino sigue mis pasos desde muy cerca, volteo a modo de pregunta, es muy extraño que me siga. Él tiene unas llaves en la mano y activa su coche, tiene un deportivo que apenas anunciaron hace una (1) semana está estacionado justo al lado del mío, siempre me pregunté acerca de quién estacionaba ahí, cambia de coches cada dos (2) meses, siempre tiene lo último. Yo sonrío con pena, el asienta con su cabeza. Abre la puerta de su coche, queda como un ala, hacia arriba, es realmente impresionante. Yo entro a mi coche, estoy apurada, giro la llave y el coche no me responde, vuelvo a darle y hace un sonido realmente horrible, yo coloco mi frente encima del volante, esto no me puede estar pasando a mí. En ese momento tocan mi ventana, reacciono y es mi vecino, bajo mi ventana, y él pregunta, - ¿Problemas con el coche? – Yo suspiro, - Si, hizo un sonido horrible, creo que tiene un gran problema en el motor, o algo – Él me hace un gesto, - Si me permites puedo revisar rápidamente, para por lo menos tener una (1) idea de lo que sucede, ¿Quieres? -
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