Brisa: Mamá nos avisa que nos esperará junto con los demás en la sala y, al cabo de unos segundos, cuando con Stef damos por seguro que ella ya llegó con toda la familia, abrimos la puerta por completo y nos echamos a caminar con tranquilidad por el pasillo, en donde al final, nos esperan nuestros prometidos. A la derecha, en la punta, Isaac espera a Stef. Y en la izquierda, también en la punta, Gastón me espera a mí. Las sonrisas de los chicos son claramente de felicidad y, aunque me dé un poquito de vergüenza el contacto de miradas y toda la atención que recibiremos, me siento sumamente feliz y emocionada. La mirada que conecto con Gastón en mágica. Sus ojos me reflejan tanto amor, tanto deseo, que quiero correr a sus brazos para poder unir mi boca con la suya. Pero tengo que contro

