Gin disfrutaba del aire fuera de su habitación. En la casa de los Brown destacaba su extenso jardín donde cualquier m*****o de la familia podía sentarse y disfrutar del lugar. A Gin le gustaba bastante ese pequeño sitio donde podía quedarse sola con sus pensamientos, disfrutando de la naturaleza. -Aquí tienes tu té. - Cody la sacó de sus pensamientos, poniendo cerca de ella la bebida caliente en esa delicada taza. El chico se sirvió una para él mismo y se relajó. Le habían ordenado que entretuviera a Gin fuera de la casa, aunque sea hasta que dejaran de hacer la limpieza de papeles, no querían que ningún documento importante pasara a las manos de Gin. Cody aún no entendía por que los señores Brown no confiaban en su hija, pero en realidad, tampoco le importaba mucho. Gin se pus

