Lo encuentro en la cama revisando su celular, lleva puesto los lentes que durante dos semanas se negaba a aceptar que los necesita, le cuesta entender que no se trata de la edad, sino de su salud, se ve guapísimo con ellos. Voy hacia la cama y me siento a horcajadas sobre él, de manera inmediata suelta el teléfono y me presta toda atención. —¿Cómo te fue con el cuento? - le pregunto. —Estoy considerando que Alicia no debería ser un cuento de niños, digo es mucha imaginación, ¿Ella que se habrá tomado antes de entrar a ese mundo? - me lo dice muy serio, yo solo puedo reír. —No tengo respuesta a ese cariño, pero Lucas podría investigarlo - le digo en broma, él finge molestarse. —Graciosa. Lo dices porque siempre le pido que investigue algunas cosas, no tengo tiempo para hacerlo yo, ademá

