CAPÍTULO II

1402 Palabras
Adriano Hume El sonido del despertador suena sobre mi mesa de noche, ha llegado el día. Me encuentro emocionado, desde hoy tomó la presidencia de la empresa hotelera de mi padre, desde pequeño he deseado tomar las riendas de esta empresa. Los Hume nos distinguimos por ser los dueños de casi todos los hoteles de New York y otras ciudades. Me formé desde muy pequeño para ser el CEO de esta empresa. Quiero que mis padres se sientan orgullosos, aunque cometí un error hace dos años, un pasado que no me deja en paz, en las noches tengo pesadillas recordando ese trágico accidente pero mis padres no pueden enterarse de lo que realmente pasó porque yo perdería por lo que tanto he deseado y luchado, ser el CEO de las empresas Hume. Me levanto y preparo el traje más sofisticado, todos mis trajes son hechos a mi medida y con un diseñador distinguido, debo de dar buena presencia. Me observo al espejo y todo queda impecable, mi peinado, mi traje, mi reloj y mis zapatos, todo es de mi estilo. Salgo de mi habitación y me dirijo a la empresa. Todos me observan al entrar, se quedan impactados de que a partir de hoy seré su nuevo jefe y deben de tratarme con respeto. Ya no soy ese joven inmaduro que antes lo veían al igual que ellos. Entró a la oficina de mi padre que ahora me pertenece, la última semana mande a que la remodelaron un poco a mi gusto pero aun tiene el estilo de mi padre, a mis espaldas veo la ciudad de New York, la misma que me vio nacer, crecer y convertirme en lo que soy en este momento. El presidente hotelero más famoso, el soltero más codiciado del momento. —¿Cómo se encuentra mi pequeño? —entra mi padre a mi oficina con esa presencia y sonrisa que tanto lo caracteriza —¿Cómo te sientes en tu primer día de ser el presidente? —Estoy emocionado padre —me pongo de pie para darle un abrazo —prometo que no te defraudaré y haré que nuestra empresa siga creciendo para seguir en la cúspide de los mejores hoteles de todo el mundo. Te prometo que conquistare Marte —ver a mi padre sonreír y que sus ojos se llenan de orgullo hace que se infle mi pecho. —No dudo que pronto tengamos a los extraterrestres como socios, desde pequeño este ha sido tu sueño, ahora aprovéchalo. Tanto tú como tu hermano son mi orgullo, Alexander salió un poco rebelde pero sin duda tiene al mejor hermano que pueda existir, espero que pronto decida volver y nuevamente estar juntos como una familia. —Pronto regresará padre, déjalo que siga conociendo el mundo, él aun es joven para hacerse cargo de la empresa, mientras me tenga a mi jamás permitiré que alguien le haga daño —recuerdo el momento que mi hermano decidió irse del país, para olvidar ese accidente que tuvimos, él no lo soporto. —Me gusta que se amen de esa manera y se defiendan, espero que nunca se rompa esa confianza. ¿Sabes? El escucharte hablar así de tu hermano me demuestra la educación y el amor que tu madre y yo educamos. —mi padre se pone de pie para abrazarme —Mi niño, te dejo —besa mi frente, aunque estemos grandes el sigue creyendo que somos esos pequeños niños de ojos verdes que corrían por toda la casa y esta empresa —Cuídate y no dudes en llamar si necesitas de mi apoyo. —Gracias padre pero es momento de tomar las riendas de los negocios familiares mientras tanto disfruten de sus vacaciones, salúdame a mi madre y no olviden que los amo. —Jamás hijo, jamás. —Mi padre sale de mi oficina y yo me acomodo para comenzar a trabajar, recordando que tengo que contratar a una asistente personal ya que la que tenía mi padre era un poco mayor y yo quiero alguien de mi edad. Alguien que me sirva para divertirme en mi oficina porque soy hombre y tengo necesidades. —¿Así que ya te sientes muy poderoso por ser el CEO de esta empresa? —Observó a mi mejor amigo Henry, lo conozco desde los 8 años de edad y siempre hemos estudiado juntos hasta que mi padre le dio la vicepresidencia y ahora trabajamos juntos. —Siempre hermano, estando aquí o no, siempre he sido muy poderoso, nadie se me resiste. ¿Ya conseguiste a mi asistente? Recuerda las características que te di, debe de ser muy guapa y tener un cuerpo exquisito para divertirme y me quite el estrés. —Divertirnos, no dejes al vicepresidente sin divertirse con esas muñecas. —ambos reímos ante ese comentario —mañana tendrás a la chulada de asistente que te conseguí aunque no tiene los estudios que necesitamos pero esta para chuparse los dedos —Bueno puede ser reemplazada en el momento que decida, recuerda que yo no repito y si no me funciona se puede desechar en cualquier momento —se que mi comentario suena desagradable pero no permito que las mujeres jueguen con mis sentimientos, he visto a varios amigos que terminan mal en las manos de mujeres además soy un Hume. Soy el CEO más joven en este ámbito laboral a mis 29 años y sin ser el presidente de la empresa he logrado cerrar varios negocios ahora que estoy a cargo de la presidencia no permitiré que una mujer venga y me manipule, eso jamás. Prefiero divertirme con ellas. —Entonces... ¿a dónde iremos a celebrar tu nuevo puesto querido jefe? —Analizo las palabras de Henry, hoy realmente quisiera encerrarme en mi departamento y descansar, amo mi soledad, pero no puedo decepcionar al público que me espera en los bares de niños ricos, como los llama mi madre. —Henry, hoy quiero algo tranquilo, recuerda que no puedo ponerme las borracheras de antes ahora estoy a cargo de todo esto —abro mis brazos señalando todo mi alrededor —así que vamos a un bar a tomar de manera tranquila ¿te parece? —escucho la risa de mi amigo —Mientras no te vuelvas un aburrido te la paso por el día de hoy pero el viernes iremos a celebrar a lo grande además recuerda que debemos de estrenar a tu nueva asistente —me guiña el ojo —me voy para realizar la reservación en el bar de siempre. —Sin dudarlo, esa cachorrita si está muy buena será mía. Ya quiero sentirla sobre mi polla, entonces manos a la obra querido amigo porque debemos de hacer que esta empresa crezca más de lo que me la dejó mi padre para que él se sienta orgulloso de mi. —Adriano, no volvamos a lo mismo. Estoy de acuerdo que busques la aceptación de tus padres pero recuerda que no todo es trabajo, tu padre ya se siente orgulloso de lo que eres y aunque cometiste ese pequeño error que nadie lo sabe, no comiences a cargar cosas que te hagan daño. Recuerda las terapias. —Lo que pasó hace dos años debe de quedar en el pasado Henry, esas personas nunca protestaron y denunciaron por lo que les hicimos y nosotros solo nos ocultamos. Alexander huyó —me pongo de pie y observó por la enorme ventana —yo me quede afrontar las consecuencias pero no las hubo así que no quiero que lo vuelvas a mencionar. ¿Entendido? —Entendido, jefe. No lo volveré a mencionar pero entonces deja de atormentarte con eso de que debes de ser el orgullo de tu padre, no todo lo que diga él es correcto y lo sabes. Son sus únicos hijos y él está muy orgulloso de ustedes. —Haré todo lo que esté en mis manos para que mi padre diga y se sienta orgulloso de mi. Si mi padre dice que me aviente desde esta ventana lo haré porque no quiero fallarle, ya le falle hace dos años y no quiero hacerlo nuevamente. Así que sal en este momento y este tema se queda en el olvido —veo que asiente y sale de mi oficina. Nuevamente me siento en mi gran escritorio. Luche demasiado para llegar hasta aquí y no voy a permitir que un error venga a quitarme lo que siempre he deseado.
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