Londres, Reino Unido. Ancel. Quiero gritar y maldecir, necesito sacar esa furia de mi interior antes de que me descontrole por qué no podré hacerme responsable de mis acciones, no en este momento, que he descubierto que la privaron de mis motivos, que nunca recibió mis cartas, por eso avanzó, siguió su vida, sin mí. —Demonios. —grito. Tiro todo lo que encuentro a mi paso, golpeo la pared con mis puños y siento la adrenalina recorriendo mi cuerpo. Grito con dolor y puedo escuchar como mi respiración acelerada retumba en mi pecho. ¿Cómo es que llegamos hasta este punto? ¿Cómo pudieron quitarnos esa oportunidad? Cuando lo único que ambos anhelamos fue el regreso del otro a nuestras vidas. No te abandone porque quise, si lo hice fue porque estarías más segura si me iba, además, regresar

