¿Qué demonios había dicho? ¿Qué lo descubriera? Supe que dije algo malo cuando sus pupilas se dilataron en esos ojos grises y él trago saliva. Últimamente hablaba mucho sin pensar cuando se trataba de Jackson. ¿Me deseaba? Por supuesto que sí tonta, de otra forma no te hubiera besado. —Eso si da para una interpretación amplia, señorita Dana. —Y…yo no sé por qué dije eso. Mi cara se siente caliente por lo que debo estar roja. Jackson levanta una mano, pero rápidamente la baja al darse cuenta de dónde estamos. Una rápida mirada alrededor y nadie nos está mirando. —Ven a mi oficina —dice mientras da media vuelta y comienza a caminar hacia ella. ¿Lo sigo o no lo sigo? No debería, claro. Sé que detrás de esa puerta pueden pasar muchas cosas indebidas. Suspiro y comienzo a caminar hac

