Lea Estoy convencida, ella es la persona con quien yo quiero compartir mi vida, mis días, yo estaba de rodillas frente a ella con ese anillo, mirándola a los ojos, ojos llenos de lágrimas , lágrimas de alegría, se acercó hacia mi, se hincó frente a mi las dos de rodillas, me miró a los ojos, extendió su mano. - Acepto – sequé mis lágrimas- es lo que más deseo pasar mi vida a tu lado, casarme contigo, tener otro hijo- ella me miró sorprendida. - Con tres es suficiente – le dije. - No mi amor- reí- mi ideal son 4. - Mi amor- le dije- mejor acepta el anillo y de lo demás otro día hablamos con más calma- yo coloqué el anillo en su dedo. - Estaré contando los días para casarme contigo, para no tener que despedirme de ti- dije. - Si tendremos que despedirnos- sonreí- para irnos a t

