Maricela Ella recargó su cabeza en mi pecho, yo acariciaba su cabello, ella se separó de mi, camino hacia la terraza, con una sonrisa dijo mi nombre. - Vengó Mary- la llame, extendí mi mano y esperé por ella, mientras admiraba la luna, las estrellas, ella vino a mi encuentro, nos recargamos a ver la noche caer, en un silencio que no era incómodo, su mano tomaba la mía, sus ojos a veces veían mi perfil, yo le dije- cuando seamos viejitas te dire: eres el amor de mi vida. - Yo, desde que te vi supe que serías el amor de mi vida- sonreí, mis ojos estaban admirando su rostro, su piel, sus labios, su sonrisa en tono suave me acerque y dije a su oído- ¡Te amo!, toda mi vida voy a amarte, jamás dejé de hacerlo ni un instante, tus ojos se metieron en mi corazón desde el primer día que los vi

