Lea Cuando Jean dijo eso, mi rostro cambio de alegre a preocupado, mi postura fuer de desacuerdo y él lo noto. - Acepto que me dejaste por ella, pero no acepto que me humilles de esta manera, te esperas los seis meses como lo acordamos- dije molesto mirándola directamente. - Tú no tienes el poder de decidir en mi vida- dije molesta, pero recordé que hicimos un trato y lo debo respetar por el cariño que le tengo, es el padre de mi hijo, pensé. - Pero en la vida de mi hijo si- estaba molesto, celoso, y los celos son malos consejeros, mi madre siempre me recordó esa frase. - ¿Es amenaza? - le dije- yo no tengo miedo a tus amenazas. - No es amenaza Lea, pero teníamos un acuerdo, ella no puede vivir contigo- intente relajarme- quiero lo mejor para mi hijo, para ti pero también pido

