Maricela Estaba feliz y orgullosa , por las palabras de mi Lea, por su valentía, por su madurez, pero me sentía apenada, con su madre, no se como reaccionaria si estuviese en su lugar, guarde silencio solo mantuve mi mano entre su mano, la madre de Lea se acerco, sus ojos se clavaron en mi y luego en ella y con toda seguridad y seriedad le dijo. - Si, esa es tu decisión adelante, cuando quiera ver a mi nieto te marco para ponernos de acuerdo en el lugar- sin decir mas , di media vuelta y salí de la casa, aun no puedo aceptar a esa mujer pero debo reconocer que mi hija ha madurado mucho, lo cual me alegra y me enorgullece, mi esposo camino tras de mi, salimos de su casa, sin decir nada al llegar a casa de mi madre, yo no comente nada , tampoco mi esposo, necesito tiempo para asimila

