ESTÚPIDOS CHUPASANGRES. MENOS MAL QUE ESTAMOS LOS LOBOS.

4984 Palabras

Me había pirado de la casa cuando el doctor me había desvelado eso, pero ahora ya no era suficiente. Mi cabeza bajó hasta mis manos para que aferraran mi pelo, encerrándolo entre los dedos con ira. Me tenía que ir. Tenía que largarme a otro sitio donde no escuchara más lamentos ni más impotencia. Ya tenía bastante con soportar la mía propia y este horrible dolor de estómago que ya comenzaba a ulcerarme por dentro. Podía notar la acidez de éste regurgitándome por la garganta. Me levanté de mi oscuro rincón y salté la barandilla del porche para correr hacia la espesura del bosque nocturno. Ni siquiera me molesté en no hacer ruido. Seguramente los Knoch podían escuchar perfectamente las pisadas de mis pies descalzos sobre el terreno mojado. No corrí en mi forma lobuna, pero adquirí gran vel

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR