¡Te amo!
Eso retumbaba en mi cabeza, y se repita mil veces sin parar.
Cómo es que me dice semejante cosa después de todo lo habíamos pasado era insólito para mí.
Yo me enamore perdidamente de ella y hubiese hecho lo que sea por ella incluso hubiese hecho cosas que no me gustaran solo por ella.
Y 4 años después llega y me dice que me ama, como si eso fuese a cambiar algo en la actualidad, yo quería ese amor en otra época pero no en este de verdad que no.
Mucho tiempo estuve esperando que ella abriera sus emociones y me confesara o expresará o sintiera algo real por mí, que se diera cue ya que no solo era un joven cualquiera.
Que viene mi forma de ser y las cosas que quería darle como persona y como pareja, esas eran las cosas que notaba.
Siempre me pregunte si el sexo habría influido en sus sentimientos, era realmente amor o solo atracción debido al sexo.
Eso creo que nunca lo sabré y ya a estás alturas no viene al caso de verdad.
Pensaba en esos días y esas noches en la que ella sólo se marchó o en las que no se tomó el tiempo de preocuparse ni un poco por mí o simplemente darme un abrazo para reconfortante.
Era extraña esa sensación estar ahí con ella mientras me decía aquello creo que nunca lo súper.
–Wuao, ?porque me dices eso? y justo en estos momentos– Le dije con cara de asombro.
–¿Que tiene el momento? Es igual el día o el tiempo que sea, pero ya lo dije me costó decirlo pero lo dije.– Exclamó Jessica al ver mi reacción.
Ella no entendía la fuerza de las palabras que acababa de decir osea después de todo lo que había pasado ese día esa era como su última opción, para hacerme perder de vista a Claudimar y ella tenerme de nuevo como su mascota.
Por eso, el que dijera eso me molestó un poco porque se que no lo dijo con la intención de hacerlo por amor sino por celos y por querer que yo fuese de ella pero ella no ser mío.
Es decir en pocas palabras que lo hacía por ella y no por mí.
–Yo ya no siento nada por ti, al menos no de esa forma, te tengo cariño y aprecio pero nada mas– le dije yo sin guardarme nada.
Claramente estaba teniendo algo bueno con Claudimar y no pondría eso en riesgo por una ilusión fantasiosa.
Escuché La voz de Claudimar hablando con alguien así que solo quería terminar esa conversación para salir de ahí lo antes posible diciendo –Vale, ya no quiero saber más del tema, quiero que lo olvidemos y pasemos página así que no hablemos más al respecto y sigamos con la fiesta y por favor ya no más sorpresas.
Salí de la cocina y al entrar a la sala estaba Claudimar con la Sr María, estaban conversando como si fuesen amigas de toda la vida, se reían y era de notar que estaban a gusto.
No sabía si acercarme o no ya que no quería interrumpir su plática y de seguro mi madre adoptiva tenía preguntas sobre esa chica que había llevado a casa. ¿De dónde salió? ¿De qué tipo de familia proviene? ¿Cuáles son sus costumbres? Etc lo usual cuando llega alguien nuevo a tu casa y no sabes de dónde viene.
Me acerque como si nada y dije –Hola chicas ¿Cómo la están pasando?
Ellas se rieron, y no sabía porque.
–Cuentale, el es bueno escuchando y comunicándose el entendera– le dijo la sr maria a Claudimar mientras tocaba su hombro.
La sr María se marchó y yo quedé en el aire porque no sabía de lo que estaban hablando ni cómo había salido en realidad aquel encuentro.
Mi madre adoptiva en muchos aspectos era protectora y sabía cuando alguien no quería algo bueno para alguno de nosotros.
Por eso aunque haya habido risas no tenía la certeza de que había salido bien.
O de si Claudimar se sintió realmente a gusto en esa conversación y la curiosidad era algo que me estaba matando.
– A ver mi amorsito, sabes que me puedes decir lo que sea y estaré para escucharte– dije con cara de intriga.
– La verdad no te voy a mentir y te diré lo que paso–Dijo Claudimar sonrojada.
–Vale está bien tranquila puedes contarme yo puedo escucharte y entenderé lo que me digas y lo aceptaré– Le dije ya un poco preocupado por no saber lo que diría.
–¿Como así que lo aceptarás? Que piensas que te voy a decir– pregunto Claudimar.
–No pienso nada en particular pero claramente has tenido un par de malos ratos desde que llegaste y puedes tener la seguridad de que no era mi intención que pasarás por esas cosa– Le dije aun sin saber lo que pasaba por su me te y algo preocupado por lo que diría.
–No te preocupes las cosas que pasaron no fueron tu culpa y mucho menos tuviste nada que ver, por lo contrario trataste de aclarar esas situaciones a penas se presentaron y lo que más me gustó fue que me diste mi lugar y eso es lo más importante para mi– Dijo Claudimar mientras sonreía.
Ella dijo unas palabras claves que me seguirían el resto de la vida "me des mi lugar".
En la actualidad no me considero un hombre super sexi ni el más adinerado tampoco, pero ciertamente soy un hombre atractivo para las mujeres, mi novia dice que soy muy egocéntrico y que me la paso lanzando me flores ja ja ja ja.
Puede que ella tenga razón en ello, pero al punto al que voy es que algunas mujeres me escriben ya sea a mis r************* o cuando subo una foto con ella al w******p e incluso en mi trabajo se acercan mujeres que se sienten gratas con mi compañía debido a que soy un bromista coqueto y al trabajar con el público es parte del trabajo.
Mi novia siempre me dice que esas cosas no la afectan, que las cosas que hagan o me digan esas mujeres no le importan, lo que si le importa es que yo le de su lugar como mi pareja y respete el hecho de estar con ella y pueden tener la certeza de que lo hago.
De hecho he tenido situaciones con mujeres y se las comento, que me dijeron y que les dije.
Porque la respeto como mi pareja hasta el punto dónde le cuento esas cosas, si me dan un piropo o si una chica me escribe con intención de salir etc.
El respeto y la comunicación son los pilares de una relación y si esos cimientos no son lo suficientemente fuerte una relación no soportará las movidas que te da la vida.
Volviendo a aquella sala con Claudimar.
–Estas en lo cierto de hecho e tratado de darte a respetar mostrándole a todos que estoy contigo y no eres solo una chica más a la que invite a la fiesta– Le dije con seguridad para que sintiera mi compromiso con ella y lo que estábamos formando.
De hecho así lo pensaba y eso quería expresarle para que supiera que iba en serio con ella.
–Pero si me gustaría saber que es lo que quieres decirme la verdad me quedé bastante intrigado– dije cuando en realidad por dentro estaba algo nervioso, era una mujer muy impresionante y lo menos que quería era que eso terminará.
–Te contaré tranquilo, pero que te parece si vamos a un lugar más tranquilo y con menos ruido para no tener que decírtelo tan fuerte– Comento Claudimar con una sonrisa en la cara.
–Esta bien, sólo déjame prepararte un trago y bajamos al plano que está en la entrada de la propiedad– Comenté yo y así de esa forma poder salir un poco de toda esa situación acalorada en la que estábamos.
El plano era un lugar que estaba después del cementerio antes de entrar por el portón de la propiedad solo había un poste de luz y en el plano solo grama.
Entre a la cocina y Jessica aún estaba ahí con Isaira las note algo extrañas. –¿Donde dejaste la botella? Vine a prepararle un trago a Claudimar– Le dije a Isaira ya que ella me había acomodado mi trago.
–Ahí esta, sobre el mesón junto al hielo– Exclamó Isaira.
Terminé de entrar y comencé a preparar el trago, obviamente la situación estaba tensa en la cocina y sabía que algo andaba mal.
Jessica e Isaira se comportaban extrañas solo se veían tristemente.
Tenía unas ganas enormes por saber lo que estaban pensando o porque estaban así pero en definitiva ya no tenía que hacer esa clase de cosas por Jessica.
No por no ser cortés o servicial, sólo que primero ella podría confundir ese interés en algo más y segundo afuera de esa cocina me estaba esperando la chica de mis sueños y no podía pasar algo más impulsivo esa noche no sabía si Claudimar lo aceptaría o lo soportaría, el que de repente este yo ahí consolando a las chicas o a Jessica para ser más exactos.
Siempre me a gustado la preparación de tragos, todo lo referente a la mezcla y las porciones entre ellas, prepare un Cubalibre este trago es bastante básico y consiste en ron con cola y según la preferencia podría llevar un chorro de limón y para decorarlo se corta una rebanada fina de limón y se le hace un pequeño corte a una orilla y lo pones en el filo del vaso.
Tenía mi trago listo para mi cita de esa noche pero aún asi la curiosidad me estaba matando.
– ¿Están bien chicas?– Pregunté con algo de prisa.
–Si tranquilo, sal ahí y disfruta de tu fiesta– Dijo Isaira.
No le di más vueltas a la cabeza y decidí salir.
Al salir Claudimar sonríe pero de forma nerviosa no le doy mucha importancia y le doy su trago.
– Gracias amor, eres muy amable– Dice Claudimar al recibir el trago.
Salimos y me doy cuenta de algo insólito.
Todos estaban bailando, comiendo, tomando y divirtiéndose como nunca.
Pero yo había pasado casi toda la noche tratando de hacer sentir bien a Claudimar y tratando de controlar las locuras de las niñas con las que había salido.
Pero se suponía que sería mi día y que me divertiría como nunca y en ves de eso estaba tratando de hacer la fiesta más amena para todos menos para mí.
– Ulises, ¿que pasó contigo? No te hemos visto en un buen raro a qué hora te nos unes– Grito uno de mis amigos que por la música y la gente no pude identificar.
Estaba sintiéndome raro por qué estaba otra vez pensando en los demás y no en mi.
Hice esa fiesta por mí y para mí y prácticamente me habían arruinado parte de la noche.
–¿Estas bien amor?– pregunto Claudimar.
– Si no te preocupes– le dije.
Bajamos hasta el plano y nos sentamos en la grama a tomar.
– Bien, estamos en un lugar más tranquilo y silencioso ¿Me dirás lo que querías contarme?– le dije aprovechando que ya estábamos ahí.
– Si claro por eso vinimos hasta aquí a demás de poder tomar un pequeño descanso.– Comento Claudimar.
– Al llegar hoy me di cuenta de que tienes personas que te quieren y algunas otras a las que les atraes eso es de notar, pero hace rato me sentí muy incomoda, de verdad quería olvidarlo pero no podía evitarlo por eso fue que termine hablando con la sr María.– Claudimar menciona esto pero como guardándose algo.
– ¿Que fue lo que te incómodo?– le pregunté.
– Escuché cuando Jessica te dijo que te amaba y una parte de la conversación, me sorprendió tanto el haber escuchado eso tras pared que estaba ahí estática hasta que llegó tu madre adoptiva y pensaba que estaba espiando lo que decías así que le conté todo lo que había pasado desde que llegué aquí, por eso fue que ella me dijo que hablara contigo porque tú me escucharías y comprenderías lo que estoy pasando. Ella me dijo que solo debo comunicarme abiertamente contigo.– estaba apenada Claudimar cuando me lo dijo.
Pude notar que estaba nerviosa por decírmelo y que al parecer no me lo quería contar para no hacer de ese comentario una situación incómoda pero ya era inevitable en ese punto había una situación incomoda por todos lados y era lo menos que quería la verdad.
Pero estaba consciente de que Jessica era culpable de todo aquello, porque primero se dejó llevar por sus celos, después junto a las chicas con toda la intención del mundo y cuando eso paso hizo que cada una dijera su historia conmigo.
Para después rematar la faena dando a entender que ella está conmigo o yo con ella cuando en realidad yo solo había sido un juguete y justo cuando creo que ya nada me podía sorprender llega y me dice que me ama y para colmo Claudimar lo escucha.
Solo me hacía una pregunta dentro de mi ¿Algún día está noche acabará?
Lo que decía ser una noche de excesos y placer se había convertido en una noche para solucionar malentendidos y por lo visto la noche aun era joven...