Iba en el bus en búsqueda de ese nuevo sueño y esa nueva etapa de mi vida de forma extraña me sentía bastante melancólico, estaba dejando todo lo que conocía, mis amigos y todo lo que había podido contruir en ese tiempo, tuve que dejar incluso mi moto, Justem la quería así que se la vendí para que me la pagará cuando pudiera. Mi hermano Santos fue acompañado de mi primo Radamés a quien conocía bastante y de hecho los tres éramos contemporáneos, a tal punto que teníamos gustos y afinidades similares. Ellas querían saber cosas de mi y porque había tomado esa decisión pero al final yo no quería hablar solo quería vivir ese viaje en la tristeza mientras llegaba a mi nueva realidad en la que tendría que adaptarme rápidamente porque como en todas las capitales del mundo la vida es mucho las rá

