Melia le observaba asombrado, sonriente y al parecer lo feliz que se veía al saber de algo que se cree poco posible. Al parecer a los seres de hoy les asombra cada pequeña cosa, lo mínimo. Debo admitir que tenía aquel parecido al ver por primera vez frente a ti, al mismo Shakespeare. - Otro pensamiento a anotar, 7 de Julio. — Esto es... Increíble. Poco científico, más sobrenatural. - Le escuchaba decir y solo se sentó en la grada viéndolo. Caminaba de derecha a izquierda, entre sus palabras en bajo, pasaba sus dedos por su cabello blanco, sucio por cierto. Pero aún así, por alguna razón, su asombro le causaba gracia. - Vampiro... - Miró a Melia. -¡ Perfecto!- Exclamó entre un movimiento raro de sus brazos en alegría. - Eso explica todo. Explica el por qué sigues aquí

